Devil My Cry 4: Cuando el que llora, soy yo…

Marzo 24, 2008

Que sí, que sí. Que es el Devil My Cry. Y que llevamos años esperando. Y que es de nueva generación. Y que mola que te cagas. Pero siempre estamos con la misma jarana: Que no se puede continuar. ¿Cuándo entenderá esta gente que yo no tengo una hora seguida para jugar? Soy una persona que tiene vida, trabajo, amigos, y de vez cuando, echo una partida. Un mete y saca rapido. 20 minutillos y a correr. Pero la militancia nunca me ha gustado. Y menos en los videojuegos. Así que, lo que podría ser un título esencial, se convierte en un via crucis de forzada duración por culpa de algún iluminado. Y es que en Devil My Cry -o mejor dicho, en los Devil My Cry, que ya van 4- no se puede continuar (excepto una vez o dos en toda la partida). Eso, unido a la metodología del juego, a base de pantalla-busca la pista-vuelte corriendo desde donde cristo perdió los clavos y mata al monstruaco, hace que el juego se vuelva un coñazo cuando te pasas tres o cuatro pantallas. LLevas 30 minustos jugando. Pegando brincos. Matando bichos. Y pillando gemas. Y llega el mostruaco final, siete veces más grande que tú y ale. A empezar de nuevo. Lo siento. Entiendo que al programador le haya costado mucho hacer el juego y quiera que le saque partido. Pero me tengo que poner a lo BRave Heart. Yo domino mi vida. Y no tú juajejijoju.. Es como esos juegos infumables en los que te tienes que comer una y otra vez todas las animaciones por el artículo 33. (o lo que es lo mismo, por una cuestión genital). Así que, una vez más, me he tirado un año esperando el Devil, para luejo jugar cuatro pantallas y dejarlo. Y es que no aprendo…


Army of Two: Un reto aceptable

Marzo 11, 2008

La cosa no es para tirar cohetes. Pero por lo menos ofrece algo nuevo bajo el sol de los juegos de tiros en primera persona (PD: los shooter para mi son un tipo de pantalones). La idea es sencilla. Army of Two es un juego cooperativo en el que no vale aquello de “yo tiro las balas y os las repartís como queráis”. Así, el programa tiene elementos que lo hacen especial, sobre todo para disfrutarlo en red con algun amigo en modo cooperativo. Los protagonistas necesitan del compañero por ejemplo para superar distintas alturas, hacer tiros de francotirador coordinados o disparar espalda con espalda contra una procesión de malos malísimos, primos hermanos de los malhechores del Uncharted. El juego sin conexión desmere un poco, pero también es interesante. Así que, yo no lo compraría sin un amigo dispuesto a compartir las leches con nosotros desde su casa. Pero si cae en vuestras manos, probadlo.