Hay un dicho en los medios de comunicación que suena como una frase lapidaria. Y que era una verdad aplastante hace unos años. “Lo que no sale en la tele, no existe”. Pero ese aforismo tiene una revisión. A día de hoy, “lo que no sale en Google, no existe”. Y para mi regocijo personal, el sumiller del pixel ya sale en el todopoderoso buscador, alumbrador y dador de vida en la red. Y lo mejor de todo, es que para salir del anonimato, no hay que hacer nada. Es una cuestión pasiva. Antes, para salir en la tele había que hacer algo digno de mérito, percutir con alguna famosa, o anunciar la llegada de miles de naves vestido de nazareno. Ahora, basta con escribir unas cuantas líneas para lanzar el “hello world” de turno. Eso sí. Google da una gran lección subliminal. Para encontrarte, primero tienes que buscarte.